Reunificación de deudas

En muchas familias, los gastos de la tarjeta de crédito y de las compras a plazos se van acumulando y, de repente, parece que un mes ya no será posible hacer frente a todos los pagos pendientes, máxime teniendo en cuenta los intereses desorbitaos de algunos de esos pagos. La reunificación de deudas se convierte en ese momento en una herramienta imprescindible para superar un momento económico delicado.

¿Cómo puede ayudar a las familias reunificar todos sus préstamos?

reunificación de deudasLa gran mayoría de las financiaciones de tarjetas de crédito o de plazos de los créditos al consumo otorgados hace unos años soportan un tipo de interés muy alto. Además, dada la caída de los tipos de interés, las cuotas que se pagan hoy en día por créditos antiguos son muy altas. Cuando se dan estas circunstancias, es el momento de considerar la posibilidad de acudir a una reunificación de préstamos, de forma que la economía familiar se pueda beneficiar de unos tipos de interés más bajos y de plazos más largos para permitir un respiro en la situación económica actual.

No se debe perder de vista que, al alargar los plazos de amortización del nuevo préstamo conjunto, probablemente se paguen más intereses en total. Sin embargo, al tratarse de cuotas mensuales más reducidas, las familias podrán hacer frente más fácilmente a todas sus deudas y no se producirán impagos que produzcan intereses de demora.

¿Cómo funciona la reunificación de deudas?

Cuando las deudas son antiguas, una forma muy sencilla de refinanciación consiste en financiarla en una entidad diferente que ofrezca mejores condiciones que el préstamo inicial y permita reunificar otras deudas que tengamos en solo crédito. Uno de los factores que deberemos tener en cuenta en el nuevo crédito son las condiciones de la amortización anticipada, para poder librarnos cuanto antes de las deudas cuando la situación económica familiar mejore.

Cuando la deuda más importante es la hipotecaria, otra forma de refinanciación puede ser renovar el crédito hipotecario ampliando los plazos para que disminuyan las cuotas mensuales. Este sistema permite que las familias liberen parte de sus ingresos para hacer frente a otras deudas. Como en el caso anterior, no hay que olvidar que se pagarán más intereses al disponer de más tiempo para devolver el dinero.

¿Cuándo es aconsejable hacer una reunificación de deudas?

Aunque a largo plazo se acabe pagando más dinero, la reunificación de préstamos permite un respiro en las economías familiares. Las situaciones y necesidades económicas de las familias varían con el tiempo, y es aconsejable poder hacerlas frente de forma desahogada, aunque se tarde más en acabar de pagar todas las deudas.

Siempre que, por motivos de liquidez, se esté inscrito en un registro de morosos o se corra el riesgo de acabar en listas como las de ANSEF o RAI, la reunificación de deudas se presenta como una opción necesaria que impide además que el problema económico siga creciendo hasta un punto en el que ya no sea posible remediarlo y sucedan situaciones tan desgraciadas como una ejecución hipotecaria. Con este sistema, las familias tienen una herramienta para capear el temporal y ofrecer estabilidad económica a todos los miembros de la familia.

Incluso cuando la situación no es tan acuciante, reunificar todos los préstamos en uno solo permite aprovechar las ventajas de plazos prolongados y acometer con el dinero liberado reformas en el hogar o pagar los estudios universitarios de los hijos, disfrutando a la vez de una economía sobria pero saneada. En la coyuntura actual, y si se prevé que se amortizarán todos los créditos en un plazo no demasiado largo, conviene aprovechar los bajos tipos de interés en el momento de renegociar un crédito.

¿Cómo debemos hacer frente a una reunificación de préstamos?

reunificación de préstamosCuando nos planteamos la reunificación de deudas, el primer paso es hablar con la entidad crediticia donde tenemos la mayor deuda, que normalmente es el préstamo hipotecario. En la mayoría de las ocasiones, los bancos tradicionales no están interesados en cambiar las condiciones del préstamo, a no ser que la situación económica sea muy grave. La banca tradicional en estos momentos no desea arriesgarse a ningún impago, después de las turbulencias monetarias de los últimos años, y resulta complicado conseguir mejores condiciones para los préstamos.

Afortunadamente, hay más posibilidades aparte de la banca tradicional. Lo más práctico es recurrir a empresas mediadoras para acceder a una reunificación de deudas ventajosa. Son empresas de profesionales expertos en la legislación vigente aplicable a este tipo de operaciones y conocen los derechos de los consumidores y los recovecos de la ley para conseguir un acuerdo que satisfaga a sus clientes. Aunque, como es lógico, las empresas mediadoras cobran una comisión, se trata de dinero bien empleado que puede ahorrar más de un disgusto a las familias. Además, ellos sí están acostumbrados a este tipo de negociaciones y son capaces de conseguir mejores tratos que una persona lega en la materia.

Una vez contratada una empresa mediadora que vele por nuestros intereses, no debemos desentendernos de la negociación. Al fin uy al cabo, se trata de nuestro futuro y debemos informarnos de todo lo relativo al nuevo contrato que dará lugar a la reunificación de préstamos, y seguir de cerca todos los pasos que se van dando. Las empresas mediadoras trabajan a comisión y siempre intentarán conseguir el mejor acuerdo, pero no está de más seguir trabajando por nuestra cuenta, ya que se trata de nuestro futuro económico.

Por ultimo cabe señalar que, en momentos de intereses muy bajos como el actual siempre es interesante la reunificación de préstamos que conlleva una refinanciación de la deuda, ya que, si las comisiones de amortización anticipada lo permiten, podremos disponer de más liquidez a la vez que alargamos los plazos. Todo ello redunda en dinero en nuestro bolsillo con el que hacer inversiones que mejoren nuestra calidad de vida.